Nuestros anfitriones nos dieron acceso a la residencia con antelación. La decoración está hecha con mucho gusto y hay todo lo que necesitas. Hay exterior y plaza de aparcamiento.
El camino para acceder al establecimiento es bastante complicado y no está en muy buen estado. El jacuzzi pitaba sin cesar, lo desenchufamos para poder dormir. La residencia está rodeada de bambú y con el viento hacía mucho ruido. El exterior no estuvo muy bien mantenido durante nuestra estancia.